FUTUROS VS. ADELANTE: RIESGO DE CRÉDITO, PERSONALIZACIÓN Y COMPENSACIONES DE LIQUIDEZ
Explore las diferencias fundamentales entre los contratos a plazo y los contratos de futuros, particularmente en torno al riesgo crediticio, la personalización y la liquidez del mercado.
A grandes rasgos, un contrato forward es un acuerdo personalizado extrabursátil (OTC) entre dos partes para comprar o vender un activo en una fecha futura específica a un precio acordado hoy. En cambio, un contrato de futuros está estandarizado y se negocia en una bolsa centralizada, con términos definidos por dicha bolsa, como el tamaño del contrato, la fecha de liquidación y la categoría del activo subyacente.
Las implicaciones de estas distinciones estructurales se extienden a las principales exposiciones al riesgo y las consideraciones estratégicas de cada instrumento. Profundicemos en cómo los forwards y los futuros difieren en las dimensiones críticas del riesgo crediticio, la personalización del contrato y la liquidez del mercado.
Este mecanismo de compensación central y margen diario garantiza que, incluso en momentos de extrema volatilidad del mercado, el riesgo de incumplimiento sistémico sea considerablemente menor en los mercados de futuros en comparación con los forwards. Dicho esto, esta protección conlleva esfuerzo y coste, incluyendo mayores requisitos de liquidez y cargos de capital, especialmente para los operadores institucionales.
En esencia, los contratos forward exponen a los usuarios a mayores pérdidas potenciales si la contraparte incumple el contrato al vencimiento, especialmente en ausencia de requisitos de margen o garantías. Por el contrario, los contratos de futuros se benefician de sólidos sistemas de margen y salvaguardas institucionales, transfiriendo la gestión del riesgo del operador individual a una infraestructura coordinada centralmente.
Sin embargo, las bolsas de futuros suelen ofrecer múltiples vencimientos y una variedad de tipos de contratos, especialmente en mercados de alta liquidez como índices bursátiles, tasas de interés y materias primas, lo que puede ayudar a aproximar las exposiciones requeridas. Algunos operadores incluso utilizan combinaciones de futuros para crear posiciones sintéticas que se asemejan a su cobertura ideal.
En última instancia, la personalización de los contratos a plazo permite soluciones altamente personalizadas para la gestión de riesgos, aunque con mayor complejidad y exposición al riesgo. Por el contrario, los contratos de futuros proporcionan un marco más rígido pero operativamente eficiente, ideal para quienes priorizan la velocidad de ejecución, los entornos regulados y las condiciones estandarizadas por encima de la correspondencia precisa de las características del contrato.